Con la situación económica actual, creo que el futuro de la gastronómia, irá por los restaurantes más o menos sofisticados, pero donde lo que prime sea el producto y este sea tratado realzando sus virtudes, y siempre y cuando los precios sean contenidos. A los aficionados como yo, de vez en cuando nos impresiona algún plato, y que curiosidad, ultimamente cada vez me impresionan más los productos bien tratados, como la fritura de pescado en Los Cazadores ( Ronda) ó la Churrería Ramón (Marbella) ó el contramormo de El Campero ( Barbate
El bar que hoy nos ocupa se sitúa en la zona menos lujosa de la urbanización Nueva Andalucía, La Campana, pero lo que allí se hace, no se pude ver en restaurantes y chiringuitos de postín. Es un pequeño bar, regentado por una familia, donde no hay carta y solamente se ofrecen los productos comprados en el mercado ó en la lonja ese día, y que se exponen en una vitrina en la barra. No esperen un sitio bonito ni cómodo, lo realmente importante es el producto que tienen. Tanto es así que yo que no soy muy amante del marisco, me emocionaron unas cigalas pequeñas, pescadas en Marbella y con un sabor increible.
Tomamos langostinos de Sanlucar, de verdad, realmente espectaculares, las citadas cigalas, unos búsanos ( por cierto búsano es el nombre que reciben en Málaga, en el resto de España se le llama cañailla ) y navajas pequeñas pero también sabrosas.
Empezamos regando los mariscos con un Gran Baza Ambar, año 2009 ( ojo con las añadas) que estaba bien, y donde podemos resaltar dos cosas, la etiqueta que parece corresponder a un riesling y los cítricos que resaltan.
Una vez terminados los mariscos, seguimos con un tomate con anchoas ( ún día hablaré de los tomates raf y no raf), comenzando con el pescado frito, donde elegimos salmonetes pequeños, ácedías y boquerones. Las acedías, a pesar de no ser de la zona estaban esplendidas y perfectamente fritas. Con el pescado frito mis compañeros de mesa siguieron con el albariño, y yo cambié a una manzanilla Solear ( proximamente hablaremos de los vinos de Jerez y de las manzanillas)
Para postre tomamos una tarta de queso casera y sin mermeladas ni añadidos, con una base de galleta. El café excepcional, cosa dificil de encontrar.
El precio ajustado, acorde con los tiempos que corren, pues sin contar las copas, no llegamos a treinta euros.

Fantástica recomendación
Yo, que tomé parte en ese almuerzo, mencionaría también esa ginebra catalana de la tertulia de sobremesa, ¿no? Algo comentaste sobre ella y tu sugerencia acerca de servirla sin limón me pareció peculiar, cuando lo que está de moda es la lima o el pepino en lugar del limón, según sean la tónica o la ginebra, no sé.
Sin duda alguna, asistiré a dicho santuario. No obstante, no puedo estar conforme con la identidad que se atribuye, erróneamente, a la cañailla y al búsano. Cierto que en Málaga, los boquerones llaman búsano a la cañailla, pero lo cierto es, que cañailla es un bicho y el búsano otro distinto. Los dos pertenecen al grupo de los moluscos gasterópodos, pero la cañailla es Murex brandaris y el búsano Murex trunculus. Son diferentes, a mí personalmente, me gusta más el murex trunculus, como buen boquerón.